A pesar que indicó que no volverá a asistir a las sesiones del órgano constituyente, en la práctica Rojas sigue siendo un representante más. La falta de mecanismo de cesación de cargo y de reemplazo son dos temas abiertos que actualmente son materia de discusión tanto dentro como fuera del órgano constituyente.

“Hago este video para comunicar mi renuncia a la Convención Constitucional, ya que no volveré a asistir, conectarme de forma remota o participar de ninguna otra votación, independiente de mi estado de salud”.

De esta forma, a través de un video en su cuenta de Instagram, el constituyente Rodrigo Rojas Vade informó que no seguirá participando de la Convención Constituyente.

Hace un par de semanas, el representante admitió no tener cáncer, lo que motivó una serie de cuestionamientos a su permanencia en el órgano constituyente. Sumado a lo anterior, la mesa liderada por Elisa Loncon, presentó una denuncia en su contra por un eventual delito de perjurio, debido a que declaró una deuda por “tratamiento oncológico” en su declaración de patrimonio.

A pesar de la declaración de intenciones de Rojas Vade, lo cierto es que los mecanismos para que pueda oficializar su renuncia a la instancia no son los más favorables. No solo no se puede definir un reemplazante para su puesto, sino que actualmente ni siquiera se puede formalizar su renuncia al órgano.

En la práctica, seguirá siendo constituyente hasta que una serie de interrogantes puedan ser dilucidadas.

¿Renuncia?

La actual Constitución solo estipula una causal de renuncia para autoridades electas por votación popular: problemas graves de salud.

La actual normativa señala que los parlamentarios pueden renunciar a su escaño por una enfermedad que sea inhabilitante para poder ejercer dicho cargo público.

Este mismo criterio está operando para los representantes en la Convención. No obstante, a pesar que Rojas Vade ha afirmado que efectivamente él está diagnosticado con enfermedades de alto costo, estas no le impidieron ejercer su cargo durante las primeras semanas.

Por esta motivo, su única alternativa sería acreditar un empeoramiento de su situación médica, lo que podría justificar su renuncia. Pero ese no es el único obstáculo de esta vía.

Quien debe acreditar que la enfermedad es inhabilitante para la renuncia de parlamentarios es el Tribunal Constitucional. No obstante, aparentemente no podría pronunciarse en este caso.

La ex presidenta del TC, Marisol Peña, afirmó que “actualmente, dentro de esas competencias, solo aparece la calificación de enfermedades graves que afecten a los parlamentarios, no así a los convencionales constituyentes”.

 

“De forma tal que si se pidiera al Tribunal Constitucional que se ejerciera esa atribución, temo que este tendría que contestar que carece de competencia, puesto que no fue modificado expresamente su ámbito de atribuciones”, sentenció Peña.

De esta forma, en caso que Rojas Vade buscara acreditar que su enfermedad, el Tribunal Constitucional podría declararse incompetente y seguir dejando en vilo su situación.

Por este vacío legal es que algunos constituyentes y parlamentarios han apuntado a realizar una reforma a los artículos transitorios que permitieron el proceso constituyente, para que se puedan establecer las causales de renuncia y cuál será el organismo que tenga que acreditar dicha circunstancia.

 

Ausencia de mecanismo de reemplazo

Más consenso existe en relación al debate sobre su eventual reemplazo en el órgano. Los expertos advierten que no existe un mecanismo para que alguien más pueda ocupar su escaño.

El docente de la Universidad Diego Portales, Claudio Fuentes, a través de su cuenta de Twitter planteó que “no puede ser reemplazado. El artículo 51 es explícito respecto de los CC independientes que no se considera el reemplazo, por lo tanto se requeriría una nueva reforma constitucional para establecer algún mecanismo de reemplazo”.

En el Congreso, cuando un parlamentario queda inhabilitado para ejercer un cargo o fallece, dicho cupo debe ser reemplazado por el partido político. En este caso, Rojas Vade fue electo por la Lista del Pueblo, pero al no estar constituido como partido, no se puede definir un reemplazo en caso que pueda hacer efectiva su dimisión.

 

El constituyente Fuad Chahin (DC) hizo un llamado a definir los criterios para ambas dudas y planteó un mecanismo para ocupar el escaño vacío: que salga del mismo distrito por el que fue electo Rojas Vade.

“Tiene que ser la persona que le siga en votación en la lista de independientes respectiva, siempre que sea del mismo sexo para mantener las reglas de paridad”, señaló Chahin.