Los especialistas creen que es esencial cambiar cómo entendemos el deporte, considerando que los chilenos están casi dos horas y media por debajo del promedio mundial de actividad física.

Chile es el cuarto país que menos tiempo dedica semanalmente a la actividad física, con un promedio de 3,7 horas, muy por debajo de la media mundial de 6,1 horas. Esto, de acuerdo a las conclusiones del informe “Miradas Globales Sobre el Ejercicio y los Deportes en Equipo” que realiza Ipsos.

En promedio, según el estudio, en nuestro país los hombres realizan 4,5 horas de deporte semanales, mientras que las mujeres solo le dedican tres horas a la actividad física durante la semana.

Dentro de los motivos que dieron los participantes en torno a por qué no pueden realizar más deporte, un 46% señaló que no tiene tiempo para moverse más, mientras que el 21% sostuvo que carece de los implementos necesarios en su hogar.

Sin embargo, para el director de la Escuela de Pedagogía en Educación Física de la Universidad San Sebastián, Patricio Arroyo, el problema está en que las personas no saben administrar su tiempo. Así, asegura que cuando la gente integra el deporte en su agenda, “tú puedes darte unos 45 minutos o una hora para hacer ejercicio. Por lo tanto, eso de la intencionalidad de que ‘no tengo tiempo’ generalmente es un pretexto”.

En palabras del académico, lo que se debe buscar hoy es “cambiar el switch desde la conciencia de integrar que el ejercicio es un componente y un factor protector de enfermedades”, asegurando que el solo hecho de realizar actividad física ligera un par de veces a la semana puede mejorar la salud de las personas.

 

Tras los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde se integraron nuevas disciplinas, el mundo está viendo un cambio en los deportes clásicos que practicaban los niños, niñas y adolescentes. Para Arroyo, los padres tendrán que adaptarse a estas nuevas actividades, como el skate, slackline o parkour, con el fin de fomentar la vida sana en sus hijos.

El profesor, además, apuntó duramente contra el cambio curricular que tuvo su disciplina en 2020, asegurando que traerá consecuencias negativas en torno a la actividad física de los jóvenes. Ante esto, planteó que deberán ser los padres y los profesores de Educación Física quienes deberán fomentar el deporte en los más pequeños del hogar.