16 Psyche es el nombre del asteroide que se roba las miradas de los astrónomos del mundo. Descubierto por primera vez en 1852 por el astrónomo italiano Annibale de Gasparis, el objeto espacial revolucionó a todos hace unos años.

Es que en un inicio se creía que el asteroide del tamaño del estado de Massachusetts en Estados Unidos era todo un evento.

Según los primeros análisis la roca proveniente del cinturón de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter, no era cualquier roca gigante planetaria. Se supone que se trata de un objeto extremadamente denso y compuesto en un 95% por metal.

¿Por qué sería importante? Es que bajo esas condiciones, que 16 Psyche estuviera compuesto casi en su totalidad por metal, le permitió teorizar a los expertos que no se trataba de un asteroide cualquiera, si no que el núcleo de un planeta temprano que no se pudo terminar de desarrollar. 

Ante la posibilidad de que existiera este núcleo -en teoría- compuesto casi en su totalidad por hierro y níquel, se calculó que por su contenido y tamaño, el asteroide podía valer 10.000 billones de dólares. 

Pero un estudio publicado por un equipo de la Universidad de Arizona desafió todo lo que se sabía sobre 16 Psyche.

¿Por qué ya no serviría la teoría? 

La nueva investigación plantea que el conteo original de la composición del bólido estaría errado. En vez de ser un 95% de metal, el nuevo estudio plantea que realmente sería un 82,5%, 7% de piroxeno bajo en hierro y un 10,5% de condrita carbonosa que habría recibido de otros objetos espaciales. Además su densidad sería mucho menor de lo que se esperaba.

Así la teoría del núcleo sin formar se desmorona y la verdad es que el asteroide sería más parecido a un grupo de rocas, similar a otro asteroide bien estudiado, Bennu.

“Que tenga un contenido metálico más bajo de lo que pensaba significa que el asteroide podría haber estado expuesto a colisiones con asteroides que contienen condritas carbonáceas más comunes y que fueron depositadas en la superficie que observamos”, explicó David Cantillo, investigador líder detrás de la investigación. 

La misión de la NASA

Todas las teorías, cálculos y observaciones de los astrónomos podrán ser contestadas una vez que la NASA lance la misión Psyche al espacio. Esta sonda buscará confirmar la composición del asteroide, para así conocer más sobre la formación de los planetas.

El lanzamiento de la misión se espera que ocurra en 2022 desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, y la nave debería alcanzar la órbita del asteroide en 2026.