Luego de medio año de investigación, se dieron a conocer los resultados del estudio a la principal vacuna contra el coronavirus entregada en Chile, CoronaVac del laboratorio chino, Sinovac.

Los científicos de la Universidad Católica evaluaron a 2.300 voluntarios del estudio clínico en fase 3. Las personas recibieron el esquema completo de vacunación, o sea, dos dosis con 28 días de separación, el mismo que se aplicó a la población general.

Un trabajo altamente necesario, ante la presencia de peligrosas variantes, como Delta, y la falta de información sobre la eficacia de las vacunas chinas en respuesta a las mutaciones.

Ningún fallecido

Los resultados fueron alentadores, ya que durante todo el periodo de investigación, solo 45 personas se han contagiado de Covid-19 y casi no hubo casos con la sintomatología más grave. Es más, solo tres de ellos requirieron de hospitalización.

Esto significa que CoronaVac es una vacuna de alta protección ante los casos más graves de contagio, y tuvo al 98,1% de los participantes protegidos.

Además, ningún paciente falleció en el periodo de investigación.

Se comprobó que los anticuerpos de la vacuna son capaces de neutralizar el ingreso del virus a la célula, así se evita que se replique el patógeno por las células sanas del organismo.

Protección ante variantes

Ante la pregunta que muchos se hacían y que no se tenía una respuesta concreta, el estudio chileno le pudo dar solución. La vacuna de Sinovac sí es capaz de proteger contra la variante Delta, pero con una menor eficacia, si es que se compara con el virus original.

“Montamos ensayos bioquímicos para medir reconocimiento Delta, y vemos reconocimiento. Claramente, vemos un menor reconocimiento Delta, pero se sigue observando reconocimiento parcial con estos anticuerpos”, comentó Alexis Kalergis, director del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia y académico de la Pontificia Universidad Católica.

¿Necesitamos una tercera dosis?

Parte del estudio se dedicó a controlar el conteo de los anticuerpos, neutralizantes y bloqueadores, en el tiempo.

La producción de anticuerpos, en la mayoría de las personas, comenzó entre dos y cuatro semanas después de la aplicación de la primera dosis.

Sin embargo, a los 6 meses de la aplicación de la primera dosis se ve una disminución en los anticuerpos. Esta caída es esperada y normal, ya que mantener niveles elevados de anticuerpos en el tiempo, podría ser señal de que se sufre de una enfermedad autoinmune.

Para el doctor Alexis Kalergis la aplicación de una tercera dosis solamente sería favorable, y en el estudio recomiendan que esta se haga a partir del sexto mes.

“Están apareciendo variantes, vemos que la capacidad neutralizante –como es muy esperable- de los anticuerpos que genera la vacuna original, es menor hacia la variante que a la cepa original del virus. Entonces se necesitan más anticuerpos para neutralizar a una variante”, comentó el académico.