Una red de trata de personas fue desmantelada por la policía española en la ciudad de Granada, España. Nueve personas de nacionalidad dominicana, boliviana, rumana y española estaban al frente de un negocio que consistía en la explotación sexual de colombianas.

El grupo estaba liderado por una mujer de esa misma nacionalidad que tenía cómplices dedicados a trasladar a las víctimas hasta las direcciones de sus clientes y controlaba inmuebles que servían como casas de citas.

El español involucrado se encargaba de facilitar los trámites de asilo a cambio de favores sexuales o económicos, según indicó el diario El Ideal.

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La paga para las mujeres correspondía a la mitad de lo que ofrecían por sus servicios, pero de ese monto debían dejar 180 euros semanales en techo. Además, debían estar dispuestas todos los días de la semana, las 24 horas, con un descanso único de dos horas, según revelaron las fuentes policiales.

Tras la detención del grupo, quedaron liberadas tras vivir en una situación precaria, según detalló el diario El País

Las víctimas, la mayoría captada bajo el engaño de ofertas de trabajo, vivían en dos casas de citas donde compartían espacio con sus explotadores, quienes se encargaban de buscar a los clientes, ya sea de modo directo o a través de publicidad puesta en páginas de contacto.

También tenían nexos con locales de copas que gestionaba la organización y que servían para la distribución de distintos tipos de drogas como cocaína, marihuana y LSD. Estas sustancias eran ofrecidas por las víctimas a sus clientes y formaban parte del negocio.

De los nueve detenidos, cuatro cuentan con antecedentes penales. En este golpe a la explotación sexual también se encontraron casi siete mil euros en efectivo, varios teléfonos móviles, un vehículo y documentos vinculados con la actividad criminal.