Autoridad sanitaria cursó 37 infracciones contra asistentes y organizadores de carretes en Año Nuevo.

Polémica generaron las masivas fiestas clandestinas registradas en Zapallar y Cachagua para Año Nuevo. Los comentados carretes, registrados en audios y videos, contaron con la participación de hijos de políticos y empresarios.

Lo que más llamó la atención, además de los aforos que superaban las 20 personas permitidas en Fase 3 del Plan Paso a Paso, era el nulo distanciamiento social y el no uso de mascarilla. Pese a la gravedad de los hechos, ninguna de las personas sancionadas ha pagado la multa.

Consultada sobre esta situación, la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell, indicó en aquel entonces que «Zapallar aumentó sus casos, a propósito de esta fiesta clandestina, en un 307%. Si alguien se muere ya saben a quién irle a preguntar».

En tanto, la diputada Ximena Ossandón reconoció que sus hijos participaron de una de estas fiestas clandestinas y se mostró avergonzada. «Siento una tremenda vergüenza. No hay que empatar; uno se tiene que hacer cargo. Es una vergüenza, es irresponsable, dada la contingencia sanitaria que existe. Si hay sanciones que se cumplan. Con el tema de salud no se puede jugar», aseguró, en diálogo con el matinal Contigo en La Mañana.

Sumario

El exseremi de Salud, Francisco Álvarez, explicó que tras las fiestas de Año Nuevo se abrieron 37 sumarios a personas que participaron en estos carretes y contra asistentes que incumplieron la cuarentena obligatoria por ser caso confirmado de Covid-19.

Todas derivaron en multas, la mayor de ellas por $ 51 millones.

Multas sanitarias

Sin embargo, según reveló La Tercera, hasta ahora ninguna multa ha sido pagada. En total, las infracciones sanitarias suman un monto de 3.585 UTM, es decir, $ 186.437.925.

«Tras lo sucedido con las fiestas clandestinas nos empezamos a dar cuenta de que iba a ser un tema complejo, un tema país. Por lo que reforzamos los controles y canales de denuncia, así como la coordinación con funcionarios municipales, las policías y las Fuerzas Armadas. Después la denuncia se realizaba al instante», explicó el exseremi Francisco Álvarez.

A inicios de año, la PDI solicitó a la Seremi de Salud de Valparaíso los oficios de los sumarios sanitarios asociados a fiestas clandestinas de Cachagua, Zapallar y Laguna. Esto, como parte de las diligencias que instruyó el fiscal Luis Cortez. Sin embargo, a la fecha los oficios no han sido remitidos desde la autoridad sanitaria al persecutor.