Tuvo que ser sometida a cirugía inmediatamente para salvar su párpado.

Una insólita situación ocurrió en en un centro de belleza en Estados Unidos. Kelsey Salmon, de 23 años, se preparaba para celebrar su cumpleaños y realizar posteriormente un viaje a Hawái, por lo que fue a arreglarse las pestañas a un centro de belleza. 

Al no estar disponible su tradicional lugar, consiguió una hora mediante Instagram con otra tienda del sector.

Una vez terminada la sesión en la que le habían puesto pestañas postizas, Salmon tuvo un increíble pero serio incidente con la mascota del estilista. Un chihuahua que pudo ocasionarle una lesión incluso más terrible.

La afectada lo relató de la siguiente forma: “Me senté. El perro estaba sentado en el suelo, yo lo miro y él solo me mira de vuelta. Luego, de la nada saltó, me mordió en la cara y me arrancó el párpado. No sabía qué había agarrado. Había sangre en todos lados y me preguntaba: ‘¿Qué agarró?’. Mi párpado estaba en el piso. Me miré en la cámara de mi teléfono y ahí me empecé a desesperar”.

La mujer tuvo que ser llevada hasta un centro asistencial, donde afortunadamente pudieron reponerle el párpado perdido mediante cirugía.

La afectada aseguró sentirse “afortunada de que no haya (el perro) agarrado mi ojo porque eso hubise sido mil veces peor”.

De todas maneras, Kelsey tuvo que pasar su cumpleaños internada en la clínica y recuperándose del la operación.