Un pastor recibió hace unos días el beneficio de libertad transitoria y pudo salir desde la Unidad 32 de la cárcel de Florencio Varela en Argentina, pero una vez fuera del recinto penitenciario rompió todas las reglas y además traicionó a su compañero de celda.

Esto porque Claudio Alejandro Guerrero no regresó al centro carcelario una vez cumplido el plazo estipulado, y estando prófugo subió una selfie de la cual los reclusos ya le prometen “venganza”.

Se trata de una foto en su estado de WhatsApp donde parece estar en una cama, acostado y una mujer lo besa, siendo ésta la pareja de un detenido con el que compartía pabellón.

“Los hermanitos le harán pagar la traición”

El historial de Claudio Alejandro Guerrero comienza cuando tenía tan solo 10 años  y cometió su primer robo. A esa misma edad, ya vivía en la calle y consumía cocaína.

Además, confesó que realizó asesinatos y tambén fue condenado por robo calificado y portación ilegal de arma de guerra.

Ahora está en la mira de la justicia y de Javier, el nombre del afectado por el engaño de su amigo, quien se sumó a su denominado “monasterio” al interior de la cárcel y fue ahí donde le presentó a su compañera de vida. 

Así, Alejandro, Javier y su pareja pasaron a compartir ratos los días de visita, hasta que el pastor fue trasladado a la Unidad 32 de Florencio Varela.

Desde ese lugar siguió en contacto con la mujer de su amigo, incluso indicó diario Clarín que fijo en su casa la dirección para recibir el beneficio de la salida transitoria.

Así salió y se reunió con la mujer subiendo la imagen, que ya se viralizó entre los detenidos evangelistas y los “hermanitos”, como se denomina en la jerga a los presos cristianos, quienes están indignados.

Incluso, ya le advirtieron que si llega a ingresar otra vez a prisión, le harán pagar la traición, mientras la policía busca dar con su paradero.