Autoridades del área supervisaron en terreno el cumplimiento de las diversas normas que rigen al sector, para que tanto comercializadores como consumidores de leña no solo cumplan estas iniciativas, sino que también se cuide el medio ambiente.

Con el fin de medir en terreno los niveles de humedad de la leña, mostrar cómo se debe manejar un centro de acopio y secado de leña y difundir el programa Sello Calidad de Leña, efectuaron un trabajo conjunto la Secretaria Regional Ministerial de Energía, Anita Prizant; la Superintendenta de Medio Ambiente, Mariela Valenzuela y el Encargado de la Unidad de Cambio Climático de Conaf, Luis Carrasco, reuniéndose en el local del comerciante Óscar Norambuena, donde también se citó a la prensa para explicar los alcances de la normativa vigente.

En la ocasión, Anita Prizant destacó el Sello Calidad de Leña al que pueden postular aun los leñeros, ya que hay plazo hasta el 30 de abril, por lo que invitó a los comercializadores de leña a participen de esta iniciativa que es totalmente gratuita, y a su vez, a todos los consumidores indicarles que cada vez que compren leña exijan el Sello Calidad de Leña  y que les compren a aquellos comercializadores que cuenten con el respectivo sello.

“Ya que de esta forma damos una señal clara al consumidor de qué, cómo, cuándo y dónde, debo comprar la leña, ¿y qué buscamos con esto?: un 25 menos de humedad en la leña, que la leña que se esté vendiendo venga de un bosque que tenga el plan de manejo aprobado por Conaf, cumpliendo un estándar de calidad, ya que cuando se comercializa una leña que no corresponde y es comprada por los consumidores y es leña húmeda, primero contamina el hogar intra y extra domiciliario, tapando las chimeneas, por lo que existen potenciales riesgos de incendios, entre otros peligros y daños al medio ambiente”, expresó la Seremi de Energía.

La Superintendencia de Medio Ambiente tiene como función fiscalizar que la leña que se comercializa en aquellas comunas que son zonas saturadas y que por lo tanto tienen planes de descontaminación en la región del Maule que efectivamente tengan un contenido de humedad menor a un 25 %, por lo tanto,  Mariela Valenzuela  explicó en la oportunidad que “trabajamos en forma coordinada con la Seremi de Energía y con Conaf, de tal forma de ir asegurando y constatando que se cumple con la norma y que las personas que compren leña en estos lugares que están certificados que efectivamente lo puedan hacer con toda tranquilidad y que efectivamente los prefieran respecto a otros que no han hecho todo el trabajo que significa llegar a tener una leña de esta calidad”, manifestó.

El rol específico de Conaf es vigilar la trazabilidad de la leña, es decir, de donde proviene, de que bosque, su origen, si es nativa o exótica y se dé cuenta del respectivo plan de manejo con el que se habría hecho el trabajo de producción de la leña en la región. Así, lo explicó Luis Carrasco, añadiendo que es importante recordar que “el Maule tiene una cantidad importante de bosques, superando las 600 mil hectáreas plantadas y más de 580 mil hectáreas de bosques naturales o nativos que debemos cuidar. Por eso ese es el llamado a usar leña que provenga de un origen conocido y que de cumplimiento de la legislación forestal que rige tanto en los bosques plantados como en los bosques nativos”, indicó el profesional de CONAF.

El comerciante donde se efectuó la fiscalización conjunta, Óscar Norambuena, lleva varias décadas dedicado al negocio de la leña y se mostró muy conforme con la obtención del Sello Calidad de Leña, así como del crecimiento de su negocio y del importante aporte que efectúa a la descontaminación de Talca y especialmente del sector de la Florida.