En entrevista con Mucho Gusto, el ministro de Educación, Raúl Figueroa, insistió en la importancia del retorno a las clases presenciales, pese a que muchos colegios debieron suspenderlas luego de un mes debido a las cuarentenas decretadas por la autoridad sanitaria tras el aumento de casos de coronavirus.

Al ser consultado sobre si retomar las actividades presenciales fue un error, el ministro explicó que: “Es muy importante evaluar todo esto en el contexto adecuado. La prolongada suspensión de clases en el año 2020 y lo que lleva de suspensión ahora también en varias comunas del país tiene, por un lado, una justificación sanitaria que es muy relevante y por lo tanto debe mantenerse cada vez que sea necesario mantener, y es por eso, como se dijo siempre, que una comuna en cuarentena debe suspender sus actividades presenciales en los colegios”.

“También deben combinarse esas medidas sanitarias con lo relevante que es el proceso educativo para nuestros niños y jóvenes, y nos solo desde el punto de vista de los aprendizajes, sino también desde el punto de vista de su desarrollo socioemocional, de salud física”, agregó.

“No es un capricho”

En ese sentido, indicó que el regreso a clases presenciales “no es un capricho, y yo creo que eso es muy importante despejarlo, porque a veces se instalan en algunos actores que participan en los medios. No es un capricho, obedece a la urgencia de combinar la seguridad sanitaria con todo aquello que los alumnos reciben en su ambiente escolar”.

“Cada día cuenta cuando se trata del bienestar de nuestros niños”, afirmó Figueroa, señalando que: “Cuando en diciembre del año pasado se anunció que en marzo el año escolar se iniciaba, combinando la presencialidad con la educación a distancia, eso permitió que el 100% de los establecimientos del país se prepararán”.

Además recalcó que: “son los padres, en definitiva, los que tienen que tener la opción”.

Mirada económica

Por otra parte, indicó que: “Muchas veces a mí también se me ha señalado que hemos tomado decisiones en educación con una mirada económica. El que diga eso, simplemente no entiende nada.

“El que no sea capaz de comprender el impacto que esta pandemia está teniendo en el bienestar de nuestros niños y jóvenes por tenerlos marginados de su entorno escolar, simplemente es una distorsión“, concluyó.