A pesar de tener botón de pánico y él medidas de restricción, una mujer sufrió un nuevo incidente de maltrato por parte de su expareja, quien ahora la apuñaló, tras un ataque suscitado en el barrio Alta Córdoba, Argentina.

Fueron cinco estocadas que la llevaron a ser hospitalizada de urgencia, en un episodio de violencia intrafamiliar que no cesa desde hace 12 años, pese a que ya presentó más de 200 denuncias contra su agresor.

“Me quemó con agua hirviendo, me sigue y me tortura”

“Salí del trabajo y él estaba esperándome en la esquina. Lo vi y empecé a correr”, relató la mujer sobre este nuevo ataque de su exconviviente, pero fue alcanzada y ella se desmayó.

“Cuando me desperté estaba toda ensangrentada”, agregó en declaraciones al diario El Doce, por lo que debió ser ayudada por transeúntes, siendo trasladada de urgencia a un hospital, ya que había recibido cinco puñaladas.

Este nuevo ataque se enmarca en una pesadilla que comenzó hace 12  años, cuando decidió separarse de su pareja y padre de su único hijo.

“Me quemó con agua hirviendo, me sigue y me tortura. Me amenaza de muerte y me pega. Siempre pienso que va a matarme. Esto no es vida”, agregó la mujer ante el drama que vive.

“Él nunca estuvo preso”

La situación mantiene en constante inseguridad a la mujer, ya que a pesar de las 200 denuncias presentadas contra su exconviviente, indicó que “él nunca estuvo preso”.

Además, relató que “me vive acosando. Me pedía sexo para darme un plato de comida porque jamás me pasó dinero por la cuota alimentaria para mi hijo”.

La situación se acrecienta al dar a conocer que la violencia no es solo contra ella, sino que también con el hijo que tienen en común.

“Fui a pedir ayuda y nadie me escuchó. Me sacaron como un perro de la fiscalía”, denunció.

Al cierre de sus dichos y ante el tormento entregó un mensaje al manifestar que “no quiero ser una víctima más de las que salen en la televisión. Hace 12 años que no sé lo que es sonreír“.